Caminos y Relatos

Nuestras Historias

Imagen representativa de los testimonios

Sandra Londoño

La entrevista a Sandra Londoño permite conocer aspectos importantes de su vida cotidiana, sus gustos y sus sueños. Actualmente cursa tercero de primaria y cuenta que su rutina diaria se divide entre el colegio, la fundación y su hogar. Después de clases ayuda a su mamá con algunas tareas, se alista y luego asiste a la fundación, espacio donde participa en diferentes actividades recreativas y educativas.

La menor expresa que le gusta vivir en su entorno y compartir con otros niños. Entre las actividades que más disfruta están jugar, pintar y dibujar, mostrando un gran interés por lo artístico y creativo. Además, menciona que en el colegio y la fundación realizan dinámicas como juegos libres, actividades con patines, bicicletas y celebraciones especiales.

Uno de los momentos que más recuerda fue la celebración del Día del Niño, ya que allí los maquillaron, les hicieron masajes y recibieron bebidas, dulces y regalos. Según cuenta, esta fue la actividad que más le gustó porque se sintió feliz y disfrutó mucho la experiencia.

Finalmente, la entrevista también refleja los sueños y aspiraciones de Sandra, quien desea ser policía, azafata, bailarina profesional y patinadora. En general, el testimonio muestra cómo los espacios educativos y recreativos aportan de manera positiva a su desarrollo, bienestar y felicidad.

Betty Eliana Londoño Ramírez

La entrevista a Betty Eliana Londoño Ramírez relata la historia de una mujer que llegó a Medellín junto a su esposo y su hija en busca de mejores oportunidades. Aunque nació en Medellín, fue criada en Armenia y conoció a su esposo en Cali. Luego de algunas dificultades en la relación, ambos decidieron reencontrarse y comenzar una nueva etapa en Medellín, donde actualmente viven desde hace siete meses en un inquilinato.

Betty explica que una de las principales razones por las que terminaron viviendo allí fue la dificultad de encontrar un lugar donde aceptaran niños. Para ellos, al inicio el cambio fue difícil, sobre todo por el ambiente de consumo de drogas y violencia que rodea la zona; con el tiempo tuvo que adaptarse a esa realidad.

Ella describe la vida en el inquilinato como algo complicado, debido a los conflictos entre vecinos, los problemas de convivencia y la sensación constante de inseguridad. Afirma que teme salir a la calle por la posibilidad de ser víctima de robo o violencia.

Betty deja un mensaje centrado en la importancia de proteger y apoyar a los niños. Su testimonio refleja las dificultades de vivir en contextos vulnerables, pero también la esperanza de construir un mejor futuro para su familia y, especialmente, para su hija.